Señores cometiendo errores

Érase una vez tres amigas que salieron a tomar copas por lugares no antes explorados. Versión corta: acabamos en un pub donde tocaban bandas en directo y cuando acabó la banda que tocó esa noche, se nos acercó el cantante y el tío-borracho-y-pesado-del-bajista. Lo que ocurrió a continuación no te sorprenderá.

El flamante cantante, que de primeras parecía guapo y lo que es más importante, educado, me acabó aburriendo soberanamente. Su intención era mojar el churro, cero unidades de disimulo. Pero ok. YOLO, Tempus Fugit. Con nosotras vio rápido que no había nada que hacer y se quiso ir en cuanto se dio cuenta. Pues adiós, corazón.

Por desgracia, el tío-borracho-y-pesado-del-bajista, con sus buenos cincuenta y muchos años, seguía incrustado en la silla sin intención alguna de moverse de ahí. El muy sinvergüenza nos enseñó su cartera; llevaba varios cientos de euros y se jactaba de ello. Estaba convencido de que una buena cifra nos convertiría en chicas amables dispuestas a soportar su hedor, su presencia, a reír sus gracias y en definitiva, a lo que surgiera. Y entonces se llevó el primer desplante de la noche. Estaba el pobrecito todo convencido de que con semejante poderío en la cartera, ¿quién se negaría a pedirle una copa?

Sorpresa.

Yo.

-Bueno que me pongáis un güiscazo con cocacola, hombre, que me tenéis seco!

-Nos has visto pinta de estar trabajando?

Esa pobre criatura se puso todo lo serio que el alcohol ingerido le permitió y estuvo a punto de irse. Su compi, el flamante-cantante, ya había dicho en un par de ocasiones aquello de ‘Pepe, ámono’ pero por lo que sea, este Pepe nuestro lo volvió a intentar. ¿El qué? Ser gracioso.

Resultado? Catástrofe.

-Le diré a alguna de esas dos de ahí que si me traen una copa… ¿ A quién se la pido? ¿A la del culo gordo, o a la del culo más gordJAJAJAJAJAJAJA!!!!!
En este momento mis deseos de abofetearle, decirle que era un mierda o escupirle en la cara eran, francamente, superlativos.

Pero, ¿para qué están las amigas? Efectivamente, para evitar que te machaque un borracho por decirle/hacerle lo que se merece. Así que una de mis mejores amigas de la historia de las mejores amigas, le señaló con un precioso dedo acusador, y entre carcajada y carcajada, le soltó:

PERO TÚ TE CREES QUE ESTÁS PA ELEGIR, HIJO MÍO!!!!??????

Después de esto solo se oyó un último ‘Pepe, ámono‘.

Y así fue como mis amigas y yo, reinas absolutas de la noche, decidimos que nos merecíamos otra ronda y entonces… entonces sí que nos lo pasamos bien.

Pero lo siento; no haré declaraciones al respecto.

¿Moraleja?

 Las amigas, siempre cerca si hay señores de las cavernas.  

Evargot (@evargot)

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