mother and daughter on grass

Sobreviviendo a la maternidad

No se cómo ha podido ocurrir, pero llevo una semana sin llegar tarde al cole. Me he pasado la maternidad, creo. Solo he necesitado un trimestre y medio para conseguirlo. Estoy impresionada.

Este es el primer curso que tengo a las dos criaturas escolarizadas, por supuesto no en el mismo centro (no merezco toda esa suerte), pero bastante cerca uno de otro.

Para ir de casa al cole (los coles) necesitamos coger el coche. Sí. No me llaméis vaga. Son 3 o 4 kilómetros que no pienso hacer a pie con un mico de un año y un jovencito de cuatro. ¿Qué cuando voy sin ellos también cojo el coche? Evidentemente.

Por las mañanas consumo el 70% de energía del día. Despertar a mis hijos no es difícil. Vestirles, tampoco y que desayunen, francamente, es coser y cantar. El problema llega en esos últimos 15 minutos cuando, aparentemente sólo queda lavarse los dientes, poner abrigos y salir por la puerta.

A menudo hago todo lo anterior perfecto, de manual. Sin embargo llegados a este punto de cuenta atrás pueden suceder varias cosas:

  • La pequeña se hace popó mientras le pongo el abrigo al menos dos veces en semana religiosamente.
  • El mayor de repente repara en aquel calcetín de debajo del sofá que no ha recogido nadie en semanas, y siente la imperiosa necesidad de echarlo a lavar/llevarlo a la habitación antes/durante el momento abrigo.
  • También puede que mientras se lave los dientes se moje por hacer el idiota jugar y te suplique con pucheros nivel experto que le cambies la sudadera, que si no le va a entrar el frío por las manos.
  • Él también suele cagar en el momento de salir al menos una vez cada dos semanas.
  • El día que voy muy bien de tiempo es porque he olvidado coger una de las 3 mochilas que llevan al cole. El 100% de estos días son lunes.
  • La calefacción del coche no funciona y el hielo no se va.
  • El coche se queda sin aceite.
  • El mando del garaje se queda sin pilas.
  • La rueda trasera izquierda del coche amanece pinchada.
  • Te has dejado las llaves y algún niño dentro del coche que no tiene llave de repuesto y se cierra solo.

He dicho ‘pueden suceder’ varias cosas, pero quería decir ‘van a suceder estas cosas, a la vez o por turnos’, y vas a empezar el día cagándote en tu fertilidad, o en el momento en que pensaste que adoptar era una buena idea.

Así que, sin más que añadir, cierro el diario por hoy. La mala noticia es que la energía está en números rojos. La buena, que he sobrevivido a la maternidad un día más. Nos vemos en el próximo capítulo. ¡Suerte!

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