Los psicólogos estamos llegando tarde

evargot/ marzo 9, 2020/ Sin categoría/ 0 comentarios

A veces tengo la sensación de que los psicólogos llegamos tarde: aparecemos cuando está el trastorno, cuando el suicidio es inminente, cuando el TCA (Trastorno de la Conducta Alimentaria) es crónico. 

¿Y antes? ¿No pudimos actuar? No. Nadie dio la voz de alarma. 

  • La víctima o el paciente no pidieron ayuda, su entorno tampoco. 
  • El suicida no vio la opción de ser ayudado ni su familia tampoco. 
  • La adolescente con anorexia no se dio cuenta de que estaba entrando en un pozo sin fondo y su allegados tampoco. 

¿Por qué? ¿Cómo  puede ser? ¿Qué falló? 

La prevención

  • Cuando vemos carteles sobre algunos problemas de salud mental, directamente enviamos esa información a la papelera de nuestra mente: esto no es para mi. 
  • Cuando hay charlas en los colegios y demás centros educativos, consideramos que son algo extra, para quien pudiera necesitarlo; no para nosotros, que funcionamos perfectamente bien. ¿Nos falta una pierna? No. ¿Tenemos algún tipo de retraso mental? No. ¿Algúna enfermedad incurable? No. Entonces somos “normales”, y no necesitamos estas charlas. 

Cuando aparecen los primeros signos de alarma los ignoramos.

  • Que no quiere salir de casa, bueno. Es que acaba de dejarlo con su pareja, está un poco triste.  Han pasado un par de meses y sigue sin comer y sin dejar de llorar; le está costando un poco. 
  • Es que el trabajo le trae muchos quebraderos de cabeza. Está siempre estresado, es normal con ese puesto. Lo que necesita son vacaciones. 
  • Que después de toda la medicación que se toma, sigue diciendo que se va a suicidar, pero a ver, es por llamar la atención; si quisiera hacerlo ya lo habría hecho, ¿no? 
  • Que quiere verse más delgada y por eso hace tantas dietas détox de esas, pues bueno, no puedo obligarla a comer, igual a mi me vendría bien también y así bajo un poquito de peso que estoy en una 44.

Lo que falla en todos los ejemplos es la educación y la sensibilización. No conocemos apenas nada de los trastornos mentales ni de los síntomas que podemos padecer aun sin trastorno y pueden tratarse acudiendo al/a la psicólogx. 

No sabemos que estar triste demasiado tiempo puede requerir de ayuda profesional para superar ese estado,  que el estrés laboral NO es normal, que querer tener un cuerpo normativo a toda costa puede conllevar un trastorno de la conducta alimentaria cuyas estadísticas de éxito en tratamiento y de muerte son escalofriantes. Y como no sabemos todas estas cosas, cuando aparecen los primeros signos de alarma, nadie le da importancia porque total, cada uno tenemos nuestras cosas.

 Exacto. Tenemos nuestras gripes, nuestras gastroenteritis, nuestras otitis, nuestras neumonías… Y les ponemos solución buscando ayuda profesional. Entonces ¿por qué no podemos tener nuestro estrés, nuestra ansiedad, nuestro estado depresivo, nuestras dificultades para gestionar la alimentación o la autoestima? 

Lo que ocurre no es que lleguemos tarde, es que se nos reclama tarde. 

Mi nicho de trabajo ahora mismo son aquellas personas que prefieren prevenir que curar, que han visto que algo no va bien y buscan ayuda porque saben que pueden y merecen estar mejor. 

Pero queda mucho por hacer, queda mucha gente que no pone la salud mental entre sus prioridades, porque el deterioro es silencioso e invisible. Pero creo que merece la pena mirar hacia dentro, ver qué hay, reflexionar y si es necesario, pedir ayuda, como pedirías una receta ante una infección de oído. 

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